Arrugas, manchas, poros dilatados, párpados caídos, etcétera. Con el tiempo, los signos de la edad aparecen y la piel pierde su tersura. La gran suerte para las mujeres es que el maquillaje puede hacer maravillas. A través de estos trucos y consejos podemos llegar a parecer 10 años más joven.

Preparar correctamente la piel

Un maquillaje exitoso pasa siempre por una piel bien preparada. Conviene empezar por activar la circulación de la sangre pellizcando suavemente la piel y realizando pequeños masajes circulares sobre las mejillas, en la frente y alrededor de los ojos. Antes de pasar a la etapa del maquillaje, no conviene olvidarse de aplicar la crema de día habitual. Una piel bien hidratada puede parecer más joven. Si se desea, se puede utilizar un serum antiedad antes de aplicar la crema.

Utilizar una buena base

Existen pequeños productos milagro de los que es importante saber servirse a diario. Las bases de maquillaje sirven para camuflar los pequeños defectos de la piel. Poros dilatados, enrojecimiento y arrugas desaparecen como por arte de magia. Además, existen bases de maquillaje especiales para los párpados que ayudan a fijar el color. Ciertamente, se trata de un arma indispensable para fijar correctamente los pigmentos sobre un párpado arrugado.

Make-up

Rosa para las mejillas

Al envejecer, la piel pierde su tersura y color. El rosa, color típico del rubor, tiene tendencia a difuminarse. No obstante, un buen maquillaje debe siempre terminar por un toque de blush en el hueco de las mejillas.

Delimitar correctamente las cejas

Con la edad, las cejas tienen tendencia a empobrecerse y aclararse. Además, a esto hay que añadir los errores de juventud, como fue la moda de unas cejas ultra depiladas. Por tanto, hoy en día de lo que se trata es de abrir la mirada. El truco consiste en dibujar y delinear las cejas prolongando sutilmente la línea de origen. Se debe escoger un lápiz del mismo tono que el vello de la ceja, o ligeramente más oscuro, para intensificar la mirada y darle mucho más brillo y profundidad.

El uso correcto del eyeliner

A partir de una cierta edad, el eyeliner tiene tendencia a volver el párpado más pesado. Lo ideal es utilizar un trazo fino y bien dibujado, no tanto un trazo grueso. Para mayor naturalidad, lo mejor es utilizar un eyeliner marrón.

Las pestañas postizas

Al igual que las cejas, las pestañas pueden empobrecerse, y consecuentemente obstruir la mirada. Para solucionarlo, se puede invertir en un buen par de pestañas postizas. No se trata de parecerse a Kim Kardashian. Lo ideal es escoger unas pestañas discretas, que simplemente den más volumen, pero sin dejar de ser naturales. Y si esto no convence, siempre se puede utilizar una buena máscara que dé mayor volumen.

Unos labios sensuales

Desde el rojo bermellón al fucsia, pasando por el rojo anaranjado, las mujeres se dejan tentar por colores intensos que den energía al conjunto de la cara. Sin embargo, conviene tener cuidado con los colores demasiado oscuros, como el ciruela, porque se corre el riesgo de endurecer los rasgos del rostro. En cuanto al material, lo ideal es utilizar colores satinados y glossy. Si se opta por una boca muy llamativa, evitar un maquillaje exagerado en los ojos.

No olvidemos que los colores claros no se deben dejar de lado. Un bonito beige rosado o un eléctrico marrón glasé mate se adaptan perfectamente.

El colágeno

En vez de pasar por el quirófano y gastarse una fortuna en inyecciones de colágeno, se puede invertir en una buena barra de labios que potencie el colágeno. El resultado son unos labios más pulposos, sensuales y con color.

Evitar las texturas empolvadas

De forma general, las texturas empolvadas tienen tendencia a infiltrarse en las arrugas. Si esto no molesta tanto a los 20 años, sí que lo hace cuando la piel ha perdido su juventud y tersura. Lo mejor es priorizar texturas glossy y cremosas, que ofrecen naturalmente a la piel un efecto hidratado, y por consiguiente, más fresco.

La naturalidad ante todo

Crema base, sombra de ojos con eyeliner, el maquillaje está concebido para embellecer el rostro y no para disimularlo. Tanto a los 20 como a los 40, el objetivo debe ser siempre el mismo, permanecer natural.