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Láser, cuchilla, crema depilatoria, depiladora eléctrica, cera… Si las técnicas de depilación son innumerables, es bueno saber escoger correctamente la que más nos conviene en función de la zona que vayamos a depilar.

Los principales criterios para elegir un método de depilación son: la fragilidad de la zona que se va a depilar y la necesidad (o el confort) para obtener un resultado más o menos duradero. Otros criterios a tener en cuenta son: el grado de sensibilidad, el precio que podemos gastarnos, o sencillamente el color de vuestro vello…

Las piernas

A nivel de las piernas, casi todas las técnicas están permitidas, con una pequeña preferencia por la cera tibia, que deja la pierna suave y limpia de vellos durante dos semanas. Evitar la cera fría, concebida sobretodo para la pelusilla, ya que corremos el riesgo de romper el pelo más grueso, favoreciendo la eclosión de una foliculitis o vellos Mujer depilándose las piernasenconados.

De igual manera, limitar el uso de la cuchilla para los casos extremos, puesto que el crecimiento del pelo es más desagradable que con otros métodos, especialmente a nivel de las piernas.

Los brazos y antebrazos

Especialmente molesta, sobretodos cuando es muy abundante, la pilosidad de los brazos puede retirarse con la ayuda de un láser que permita una depilación más duradera. Otra opción consiste en decolorar los vellos, un método menos eficaz pero que satisface a muchas mujeres.

El bikini

Siendo muy sensible, la zona del bikini puede depilarse utilizando técnicas diferentes. Las cremas depilatorias, que destruyen el vello por reacción química, son fáciles de usar, pero el pelo vuelve a crecer a los pocos días. El método de la cera sigue siendo actual, pero la técnica es bastante más dolorosa, especialmente en esa zona donde la piel es más fina y delicada.

Otras mujeres prefieren la depilación a la cera oriental, es decir con miel y limón, y que al parecer es menos irritante. La cuchilla está desaconsejada, por la sola razón de que el vello naciente suele crear pequeñas inflamaciones, en una zona que de por sí ya es bastante delicada.