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Al arrancar los pelos desde la raíz provoca estas inflamaciones cutáneas. Para calmar las pieles sensibles después de la depilación a la cera se deben seguir algunos consejos.

Uno de los efectos secundarios más frecuentes de la depilación a la cera es la aparición de rojeces o de inflamaciones cutáneas. Las pieles sensibles se ven afectadas con mayor incidencia por estos efectos que desaparecen a lo largo del día. En el momento de retirar la cera que suele pegarse a la piel, ésta se estira provocando enrojecimientos.

Primeramente se debe comprobar que la cera no contiene ingredientes a los que seáis alérgicas, evitando así la aparición de enrojecimientos después de la depilación. Normalmente, las ceras depilatorias está confeccionadas a base de resinas, pero también pueden estar formadas por un cierto número de ingredientes, como el té, la lavanda, el chocolate, etc.

Mujer en la duchaMuchas ceras depilatorias están contienen colorantes artificiales, perfumes, y muchos otros ingredientes. En todo caso, podéis ser alérgicas a casi todos los ingredientes naturales que son los que provocan las irritaciones cutáneas. No os olvidéis de utilizar productos que preparen la piel para la depilación. Utilizad también productos limpiadores para eliminar los residuos de la cera, y que sean calmantes.

Si os sometéis a una depilación en un centro de estética, es posible que os pidan que rellenéis un formulario en el que podéis apuntar la lista de productos a los que sois alérgicas, pero no todos los spas o los salones de belleza os piden estas informaciones.

No dudéis a la hora de dar la lista de productos a los que sois alérgicas, antes de someteros a una sesión de depilación. Pedid también al profesional que vaya a realizaros la depilación que escriba en vuestra ficha personal estos datos para que no se equivoque de producto en la siguiente sesión.

Aplicad unos polvos para bebés o un aceite antes de la depilación. Si realizáis la depilación en casa, limpiad bien primero vuestra piel, y aplicad después un polvo para bebés en el caso de utilizar una cera blanda, o un aceite si usáis una cera dura. Esto permite que la cera depilatoria se adhiera a los vellos y no a la piel, lo que disminuirá considerablemente los riesgos de enrojecimientos.