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La pérdida de peso es siempre una de las resoluciones más populares a comienzos de año. Si esta forma parte de las vuestras, os aconsejamos que os concentréis en los medios más eficaces para perder y mantener el peso.

La primera etapa

Evaluar vuestro peso actual con ayuda de dos métodos que os darán un perfil más preciso de la manera en la que vuestro peso influencia vuestra salud. Se debe medir el contorno de la cintura.

La parte en la que se acumulan los kilos de más podría ser más importante que el peso total. Las personas cuya silueta es en forma de manzana (excedente de peso alrededor de la cintura) son más susceptibles que las personas con una silueta en forma de pera (excedente de peso alrededor de las caderas y de los muslos) de tener una tasa de colesterol alta, una tensión arterial alta y unos riesgos altos de sufrir una diabetes. Todos estos problemas de salud hacen aumentar los riesgos de enfermedades del corazón y de accidentes vasculares del cerebro.

Segunda etapa

Perder peso de manera sana para el corazón con el fin de sentiros mejor. Veamos algunos factores que se deben tener en cuenta:

DietasImpedir la recuperación del peso perdido

Las dietas de moda son eficaces… a corto plazo. Son difíciles de respetar y varios estudios indican que la mayoría de la gente recupera los kilos perdidos. La manera más eficaz de perder peso consiste en realizar pequeños cambios sanos para el corazón y que duran toda la vida, con el fin de no volver a recuperar los kilos perdidos. Por ejemplo, consumiendo más verdura y fruta cada día y vigilando el tamaño de las porciones.

Fijar objetivos realistas

Intentar perder más de 500 g a 1 kg por semana. Recordad que 500 g de grasa corporal equivale a 3500 calorías. Es una cantidad importante de caloría en sí. Por eso, imaginaos cuántas calorías habrá que sustraer de vuestra alimentación con el fin de perder más peso cada semana. Para perder peso, basta con utilizar más calorías que las que se consumen.

Por ejemplo, si no camináis nunca, intentad hacerlo durante al menos 30 minutos al día, el mayor número de veces a la semana. Después, tras haber perdido peso, continuar caminando de manera a poder mantener vuestro peso conseguido.