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La cerveza es una bebida tradicional que es consumida en la mayoría de los países del mundo. Sus características de sabor y su efecto refrescante hace que mucha gente la consuma durante el verano, para disfrutar de momentos en familia o entre amigos, pero igualmente para relajarse al final del día.

Al igual que todas las bebidas alcohólicas, el hecho de consumir cerveza en exceso puede provocar consecuencias negativas sobre la salud. Sin embargo, gracias a sus propiedades nutricionales, esta bebida puede ser muy beneficiosa para el organismo, si se consume con moderación.

A pesar de que algunas personas lo ignoran, esta bebida fermentada aporta solo 45 calorías al organismo por cada 100 ml litros de volumen. También es una buena fuente de vitaminas, de minerales y de sustancias antioxidantes.

La cerveza fortalece los huesos

Además del calcio, el silicio es uno de los minerales esenciales para conservar una buena salud ósea. La cerveza contiene grandes cantidades de este mineral, lo que favorece el aumento de la densidad ósea, concretamente en las personas de mayor edad. Sin embargo, ingerir más de 2 vasos al día puede provocar el efecto inverso, y facilitar las fracturas.

Mujer con cerveza

La cerveza protege los riñones

Las personas que consumen cerveza saben que el líquido hace que se orine con mayor rapidez. Esta bebida tiene un efecto diurético importante. Dado que está compuesta en un 90% de agua, es pobre en sodio y rica en potasio. El hecho de consumirla permite estimular la eliminación de líquidos retenidos en el organismo. Además, gracias a su contenido en lúpulo, también puede permitir a los que consumen cerveza, reducir hasta en un 40% los riesgos de sufrir cálculos renales.

La cerveza previene las enfermedades neurodegenerativas

El consumo de cerveza moderado participa en la producción de nuevas células nerviosas, lo que provoca una mejora de la memoria. El silicio contenido en esta bebida es igualmente fundamental para eliminar los metales pesados que están en el origen de diversas enfermedades degenerativas.

La cerveza es anticancerígena

Uno de los polifenoles contenidos en este líquido fermentado, es reputado por su poder antioxidante que permite inhibir el desarrollo de células cancerígenas. Este derivado del lúpulo se puede utilizar como un remedio preventivo frente al cáncer de próstata y de colon. Además, gracias a su contenido en nutrientes, esta bebida está considerada como un complemento ideal para los tratamientos hormonales prescritos a las mujeres.

La cerveza es antiinflamatoria

El lúpulo es uno de los ingredientes principales de la cerveza. Dispone de un efecto antiinflamatorio y antibacteriano que reduce el riesgo de sufrir patologías relacionadas con la edad. Este compuesto activo es de gran ayuda para controlar la artritis y todas las enfermedades derivadas de las inflamaciones excesivas.

La cerveza mejora la digestión

Las fibras y propiedades antiinflamatorias contenidas en la cerveza son buenos aliados para la salud digestiva. Como esta bebida está fermentada, permite alimentar a las buenas bacterias de la flora intestinal, y regular el pH del estómago. La cerveza por lo tanto se puede utilizar para combatir los gases, las inflamaciones y los dolores de barriga. Además, es un excelente remedio contra el estreñimiento, porque contiene fibras dietéticas.