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El término de rinoplastia designa la cirugía plástica y estética de la nariz. La rinoplastia forma parte de las cirugías más corrientes en todo el mundo, y es una operación a la que se someten tanto hombres como mujeres. Esta operación es realmente capaz de corregir, equilibrar y remodelar la nariz con el fin de embellecer de forma global el rostro del paciente.

Esta rinoplastia está indicada en dos casos diferentes. El primero consiste en corregir la fuente de una dificultad respiratoria cuando, por ejemplo, el tabique nasal está desviado. En este caso se trata de enderezar la molestia estética para facilitar una mejor respiración de la persona.

La segunda opción consiste en corregir una imperfección de naturaleza estética para aquellas personas que no están satisfechas con la forma de su nariz. Esta operación de nariz ofrece ventajas enormes, tanto a nivel funcional y respiratorio, como a nivel estético. En realidad, el resultado aporta una clara mejora en el bienestar y en la propia estima personal del paciente.

Rinoplastia

Los dos objetivos se pueden alcanzar en una misma operación. Es decir que se pueden solucionar los problemas respiratorios cuando se pretende operar la nariz con fines estéticos. En este caso conviene señalar al cirujano cuáles son nuestros objetivos. Normalmente, se realiza un estudio radiológico antes de la operación.

El objetivo estético de la rinoplastia suele ser objeto de discusión entre los propios cirujanos, y el entorno. Para facilitar la decisión, los cirujanos recurren a simulaciones fotográficas del resultado, lo que permite al paciente verse desde diferentes ángulos con una nariz nueva.

Diferentes tipos de rinoplastia

Podemos distinguir tres tipos fundamentales de rinoplastia.

En primer lugar, está la rinoplastia correctora, cuyo objetivo principal es una razón estética, ya que se trata de modificar la morfología de la pirámide ósea nasal con el fin de mejorar la apariencia de la nariz.

En segundo lugar está la rinoplastia funcional, cuya finalidad es solucionar las dificultades respiratorias provocadas por una desviación, una deformación del tabique nasal, o una mala formación de las fosas nasales.

En tercer lugar, está la rinoplastia reparadora o reconstructiva, que se realiza tras un traumatismo con fractura de la nariz o una malformación congénita.

Las dos técnicas de rinoplastia

La rinoplastia se practica de dos formas: la rinoplastia cerrada o la rinoplastia abierta. Con la rinoplastia cerrada, las incisiones son internas y no dejan cicatrices externas. La rinoplastia abierta se practica con ayuda de una incisión externa efectuada en el tabique de la piel que separa las fosas. Esta cicatriz externa cura bien y rápidamente.

La rinoplastia abierta se recomienda para las deformaciones complejas de la nariz. La nariz es el punto central de la armonía del rostro, la que garantiza un equilibrio en la morfología. Cada nariz y cada rostro son únicos, por tanto siempre es preferible consultar con un especialista para garantizar un resultado natural y armonioso.

La intervención dura entre 1 y 2 horas. Los resultados definitivos de la operación son visibles tras 6 meses aproximadamente, después de la intervención. La operación se realiza bajo anestesia general y requiere generalmente una hospitalización de 24 a 48 horas.

Las ventajas de la rinoplastia cerrada

A la hora de realizar una rinoplastia cerrada, el cirujano realiza incisiones paralelas en el interior de las fosas, teniendo así acceso a la estructura ósea y cartilaginosa subyacente.

La principal ventaja de la rinoplastia cerrada reside en el hecho de que la incisión se practica dentro de la fosa nasal, la cicatriz provocada no es por lo tanto visible. Este tipo de operación es menos invasiva que la rinoplastia abierta, y además esta técnica requiere un periodo de recuperación más corto.

Una intervención de rinoplastia cerrada es ideal para los pacientes que tan solo requieren algunas mejoras sencillas en la nariz. Las incisiones quirúrgicas se verán camufladas por dentro de la cavidad nasal.

La cirugía de rinoplastia cerrada es ideal en los casos que solo requieren cambios menores. Las incisiones se realizan en la nariz, mientras que con la rinoplastia abierta, la piel tiene que ser separada para que el cirujano pueda acceder a la anatomía nasal. De esta forma, el cirujano está autorizado a remodelar y retirar hueso y cartílago de debajo para crear la forma deseada.

Con la rinoplastia cerrada se reduce el tiempo de inflamación y, sobre todo, el tiempo de recuperación.