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El tatuaje es una modificación corporal permanente. Si bien es verdad que existen métodos para poder borrarlos, en realidad son bastante caros, y suelen dejar una cicatriz de por vida. A partir de ahí, la piel no volverá a recuperarse en esa parte del cuerpo. Por esta razón, es primordial pensarse bien dónde y cómo queremos tatuarnos el cuerpo.

El tipo de motivo, su tamaño, su color y su emplazamiento tienen mucha importancia. En todo caso, no se aconseja un tatuaje ni en las manos, ni en la cara, puesto que a nivel profesional podría acarrear bastantes problemas y, hoy en día, el horno no está para bollos. Para mucha gente, los tatuajes son propios de gente marginal, puesto que normalmente la diferencia da miedo.

El motivo debe ser algo personal, y que tenga cierto significado en vosotras. Evitar los dibujos demasiados voluminosos, y las figuras muy agresivas. Es bueno saber que la tinta de color mujer desnuda con tatuajeinyectada debajo de la piel, es más nociva que la tinta negra, puesto que procede de pigmentos naturales.

Además, los colores no siempre se adaptan bien a todas las personalidades, y tipos de piel. Finalmente, las pieles demasiado negras y oscuras tienen más dificultad para que se vea el dibujo tatuado, al menos que se insista algo más en la dosis de tinta.

Preparar la piel para el tatuaje

Lo primero de todo es tomarse el tiempo suficiente para seleccionar el centro o al profesional que nos va a realizar el tatuaje, y comprobar que se van a respetar las reglas de higiene y de seguridad mínimas exigidas: agujas de un solo uso, guantes de látex, y mascarilla para el profesional, un local limpio, sábanas individuales, y certificado profesional. Ahora es el momento de preparar la piel.

El tatuaje es una agresión de la piel y por esta razón la va a fragilizar enormemente. Durante los días y semanas precedentes al tatuaje, debemos hidratar bien la piel con una leche corporal y manteca de karité, para nutrirla y hacerla más flexible y resistente. En todo caso, la piel debe estar limpia, lisa y seca en el momento de la realización del dibujo.

Después del tatuaje, la piel queda dañada. Se debe utilizar un jabón antiséptico, y limpiar dos veces al día la zona, sin agredir, ni infectar la herida. También se debe aplicar una crema cicatrizante para acelerar la curación de la herida, y se deben poner compresas antisépticas en cada lavado.