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No suele ser raro estancarse durante una fase de pérdida de peso. A veces, y a pesar de todos los esfuerzos que se realizan, el cuerpo alcanza un cierto techo. Para poder seguir perdiendo peso sin poner en peligro la salud, existen algunas opciones eficaces.

En efecto, mientras se pierde peso, el metabolismo tiene tendencia a disminuir. Por lo tanto es más difícil seguir adelgazando sin hacer nada extra. Veamos por lo tanto algunos consejos que os ayudarán a alcanzar vuestro objetivo de pérdida de peso y estabilizar el peso alcanzado.

No relajarse a nivel del entrenamiento

Si tan solo os faltan algunos kilos para alcanzar vuestro objetivo, no es el momento de darse por vencidos. Ciertamente, los últimos kilos son los más difíciles de perder, pero es en este momento cuando hay que doblar los esfuerzos. Para conseguirlo, es el momento de modificar el entrenamiento.

Si sois un adepto a la carrera, conviene añadir musculación, y al revés. Si por ejemplo nunca habéis efectuado sesiones de entrenamiento por intervalos de alta intensidad, es el momento de ponerse a ello. Conviene añadir una sesión más por semana para ayudaros a perder peso. Conviene aumentar el número de repeticiones, los tiempos de la carrera, alargar las distancias, aumentar la carga de las mancuernas, etcétera.

Balanza

Es importante sorprender al organismo, ya que para adaptarse tendrá que sacar la energía de la grasa almacenada. Por lo tanto, hay que salir de la rutina, e intentar cosas nuevas con relación a las sesiones de costumbre.

Cuidado con lo que se come

Normalmente, cuando nos acercamos al objetivo buscado, tenemos tendencia a relajarnos a nivel de la alimentación, sin embargo no hay nada más devastador para el organismo. Si el objetivo todavía no se ha alcanzado, no es el momento de perder el norte.

Para solucionar estos pequeños problemas, es bueno ser mucho más vigilantes. Por ejemplo, conviene llevar un diario alimenticio donde se anota lo que se come y, al final de la semana, se comprueba que verdaderamente no hay nada que podáis quitar de la alimentación diaria. También se puede utilizar una aplicación para contar las calorías y estar seguros de que realmente no hay alimentos demasiado ricos en calorías.

Vitaminas y minerales

Las verduras, frutas y el agua en abundancia ayudan a perder esos kilos de más. Vista la actividad física que se proporciona para alcanzar los objetivos deseados, es necesario mantener un cuerpo en perfecta salud y sin carencias. Para ello, no hay nada mejor que una buena cura de vitaminas y minerales. Se trata de comer frutas, cítricos, verduras cocidas, legumbres, frutos secos, etcétera. Estos ajustes aportan las vitaminas y minerales necesarias al organismo.

Para estar seguros de que vuestro organismo funciona correctamente, y es apto para resistir los entrenamientos, es necesario beber constantemente. Una hidratación consecuente es indispensable para colmar las perdidas hídricas debidas al entrenamiento, pero también para aportar esos minerales necesarios en cantidad. Las células también necesitan agua para ser eficaces y reconstruirse, el agua tiene por lo tanto un papel fundamental que jugar en la pérdida de peso.