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El sweat es algo chic. Esta sudadera, durante mucho tiempo reservada para los deportistas o para los domingos por la tarde para sacar la basura, vuelve con fuerza en todos los fondos de armario de las fashionistas. Fuera de su imagen poco elegante, este pull informal se feminiza. Desde la temporada pasada, los diseñadores lo incorporan a sus desfiles de moda. El estilo sporty-chic propio de los hombres es una tendencia a la que las mujeres no se resisten. Pero ¿cómo darle más glamur a esta prenda masculina por excelencia?

Primeramente, existe una paleta bastante amplia de modelos diferentes. Mensaje, logo, estampado, colorido, nombre de un equipo o de un colegio americano, colores girly… El sweat tiene una amplia gama de versiones en todas las marcas y suele presentar detalles muy femeninos. Una vez que hayáis encontrado el sweat soñado, llega el momento de combinarlo con vuestra ropa de diario. Pero ¿cómo llevarlo sin perder un ápice de estilo?

Estilo sporty-chic, preppy o bohemio

Para las que quieren jugar el look deportivo a fondo, todo es posible. Pero no de cualquier manera. No nos olvidemos de la parte de abajo del jogging o del baggy. Quien dice parte de arriba bastante lose y masculina, dice parte de abajo femenina y ajustada. Se puede elegir una falda, un slim como pantalón pero optando por unos baskets compensados. Por qué no combinarlo con una gorra, aunque no siempre se pueda llevar en la oficina.

estilo-semanaEl sweat puede también ser interpretado al estilo de la moda colegio americano, muy preppy. Se trata de jugar al estilo colegial chic, con un pantalón carrot, una camisa con el cuello por fuera, y unos richelieus, planos o con tacón. Si el modelo es largo, se puede dejar suelto o poner un cinturón. Tampoco os olvidéis de los complementos femeninos, como un collar plastrón, por ejemplo.

Este modelo puede incluso adaptarse a un look bohemio. Con una falda larga que siempre estará de moda en la próxima temporada, las mangas un poco subidas para jugar con las proporciones y un fular amplio alrededor del cuello, y una chaqueta vaquera corta, sin olvidarse de una bisutería llamativa en la muñeca… En resumen, hay mil manera diferentes de reinventar el sweat, sin perder nada de elegancia.

Consejos para llevar el sweat

La idea es la de twistear el pull gracias a unos elementos descompensados. Por eso no se debe dudar a la hora de combinarlo con una falda de tubo estampada, un short de talle alto o un pantalón de cuero. Las adeptas al look 100% femenino pensarán en ponerlo con un vestido primaveral o una falda de patinadora. Combinado con una camisa en tela vaquera o militar, esta prenda confortable se convertirá en un elemento absolutamente trendy. En resumen, el pull oversize es ideal para pasar cómodamente los meses de invierno sin tener que romperse la cabeza pensando en el estilo de cada día.