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¿Cómo abordar las fiestas en plena forma y sin estrés? Y, sobe todo, ¿cómo recuperarse tras los excesos de las navidades? Veamos algunos trucos para vivir a tope las fiestas de diciembre y no morir en el intento.

1- Si sois las anfitrionas, haced listas y planificarlo todo: compras, encargos, peluquero, elaboración de los menús, decoración, regalos… Lo importante es no dejarse superar por los acontecimientos, ni que el estrés se apodere de vosotras.

2- Antes de la llegada de los invitados, reservaos una hora al menos para vosotras mismas, con el fin de relajaros y poneros guapas.

3- La víspera, al menos, poneos a dieta. Comer ligeramente, dando prioridad a las comidas sencillas (sopa, caldos, pasta, pollo…). Evitar los platos precocinados, y los alimentos excesivamente grasos (charcutería, queso…). Lo mismo hay que hacer, una vez que se terminen las fiestas.

4- Descansad los días previos, durmiendo lo suficiente y acostándoos más temprano. No debéis dejar de lado la actividad física de esos días. En cuanto podáis, ir a caminar, subir las escaleras, salir a correr, etc. Al igual que con la dieta, tras las fiestas debéis continuar con el ejercicio físico.

5- Sed previsoras para el día siguiente de la fiesta: tened a mano la caja de paracetamol (se debe evitar la aspirina), tened alguna sopa preparada, fruta fresca y verdura de temporada.

6- Evitar las soluciones milagro para quitarse de encima la resaca. Estos medicamentos suelen tener efectos secundarios menos deseables que los estragos causados por el alcohol y el haber trasnochado.

7- Beber mucha agua, antes, durante, y después de las fiestas. En caso de beber alcohol, beber también un vaso de agua entre cada vaso de alcohol.

8- Dar prioridad a los platos equilibrados: platos pequeños, cucharitas, vasitos. De esta forma no tendréis la tentación de serviros porciones demasiado grandes, y también beberéis menos. Resultado: a la hora del postre todavía tendréis sitio en el estómago.

9- Haced pausas de vez en cuando, como por ejemplo salir al balcón durante diez minutos, con la excusa de fumaros un cigarro. Evitar los ambientes demasiado cargados, con mucha luz, y más ruido de lo normal.

10- Evitar el café y los licores fuertes, porque deshidratan el organismo, y como son excitantes, terminan cansándonos inútilmente.