• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Antes de nada no se debe confundir el lápiz de ojos con el delineador. Ambos están concebidos para destacar la mirada, el lápiz juega con suavidad para dibujar o perfilar el contorno de ojos. También permite subrayar o modificar la forma del ojo de una manera muy fácil y precisa, tanto por fuera como por dentro del borde de las pestañas. Un trazo preciso puede dar un aspecto absolutamente natural.

¿Sabíais que Nefertiti y Cleopatra se pintaban los ojos para protegerse, según se creer, de las infecciones? Desde los Persas, la utilización del delineador y del lápiz de ojos ha tenido diferentes tendencias. Hoy no hablaremos de la raya encima del párpado, que merece todo un capítulo aparte, sino de lo que se hace en la parte inferior del ojo.

En la época del cine mudo, los hombre y las mujeres tenían la costumbre de pintarse de negro la parte interior del ojo para dar más intensidad a la mirada. Después, el maquillaje se fue suavizando, el blanco se fue substituyendo para agrandar los ojos y hacerlos más luminosos. Al final de los años 60, hacía falta que fueran enormes y el blanco era la única parte que no se maquillaba. Después vino la moda del negro con los kajals indios y los khôls árabes.

Se empieza a jugar con el color con lápices muy suaves, que se aplican como una sombra de ojos. En nuestros días, volvemos a encontrar los clásicos, el negro, el marrón, el azul, el índigo, el violeta, el verde, el gris, el bronce, el blanco nieve, el azul eléctrico…

Aplicación

El khôl clásico se aplica con ayuda de un bastoncillo de madera que se llama mirwed, y que se desliza entre los párpados juntos, estirando hacia el exterior del ojo.

El khôl más moderno se presenta en forma de lápiz con la mina blanda y se aplica en el interior del ojo, de un solo trazo. Para un efecto más carbónico, se vuelve a pasar el lápiz, pero por la zona inferior de las pestañas. Y para un look black, se dibuja una raya con el delineador sobre la pase del párpado superior.

El kajal, de forma cónica, no requiere sacapuntas. Se utiliza como una barra de labios y se utiliza naturalmente. Se desliza sobre el borde inferior o exterior del párpado en un abrir y cerrar de ojos. Esta operación debe realizarse con suavidad, puesto que puede romperse.