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Los adeptos del deporte, probablemente no saben que el organismo se debe preparar para proporcionar un esfuerzo consecuente, concretamente antes de un entrenamiento. Algunos priorizan la hidratación y otros recurren a complementos alimenticios multivitaminados. Conviene saber que la ingesta en un smoothie lo tiene todo para aportar lo necesario para antes y después del esfuerzo.

Los beneficios del smoothie

Completamente natural, el smoothie se confecciona a través de una mezcla de frutas y de verduras, normalmente combinadas con leches vegetales, que conservan el conjunto de las fibras. Por tanto, estos zumos son ricos en vitaminas y minerales, esenciales para el organismo, y permiten hacer el lleno de energía.

¿Qué tipo de smoothie beber?

Antes del entrenamiento, gracias a su contenido en glúcidos, el smoothie aporta un plus de energía para afrontar una sesión deportiva. Antes del entrenamiento, conviene priorizar los smoothies a base de remolacha roja, dátiles, que son auténticos energizantes para el organismo.

Smoothie verde

Después del entrenamiento no conviene dejar de lado la pausa de recuperación, necesaria para que los músculos puedan construirse y regenerarse. Esta vez, conviene poner el acento en un smoothie rico en proteínas y en glúcidos. Concretamente, nuestro consejo se centra en mezclar plátanos y almendras, con leche de almendras, o aguacate con tofu, para cargar de nuevo la energía del cuerpo.

No conviene olvidar tampoco los ingredientes con propiedades antiinflamatorias, como el chía y la cereza, cuyos smoothies permiten la hidratación y combatir las pequeñas lesiones provocadas por el deporte.

La correcta preparación del smoothie para el deporte

Para conservar las virtudes del smoothie y sacar el máximo de beneficios, conviene no dejar al azar su preparación. Por ejemplo, se debe evitar añadir azúcar a las preparaciones, puesto que la fruta ya contiene bastante fructosa, azúcar natural. Igualmente, se deben priorizar las mezclas entre verduras, frutas, ingredientes con proteínas, y oleaginosos, con el fin de evitar el exceso de fructosa utilizando únicamente frutas.

Para conservar el conjunto de las vitaminas y minerales de los alimentos, conviene evitar en la medida de lo posible pelar la fruta y la verdura y conservar la piel. Igualmente, hay que olvidar los smoothies preparados con adelanto, puesto que la oxidación también influye, en realidad no deberían quedar muchas vitaminas una vez llegada la hora del entrenamiento.

Errores que no se deben cometer

Añadir azúcar a la preparación

No hay que olvidar que el smoothie es una bebida a base de frutas que, por tanto, aporta azúcar natural, fructosa. Si la mezcla no parece demasiado sabrosa, está prohibido añadir azúcar blanco. Siempre hay que optar por productos naturales, no más de 2 cucharadas de café de miel por persona.

Meter más de dos frutas

Al incorporar demasiada fruta, ciertamente hacemos el lleno de vitaminas, igualmente de azúcar. Según la OMS, el aporte diario en azúcar para los adultos debe ser de 30 gramos como máximo y de 15 gramos para los niños. Cuando sabemos que una porción de fruta representa de media 12 gramos, es indispensable limitar la cantidad. Tampoco conviene olvidar que el smoothie contiene frutas batidas. Sus fibras se rompen, por tanto no consigue ralentizar la absorción de los azúcares, y esto aumenta el índice glucémico.

Para evitar que la tasa de azúcar suba, se mezcla una fruta, la mitad de otra, un poco de agua y proteínas. Si añadimos 4 frutas en su preparación, entonces solo se debe beber la mitad del smoothie. Es importante comprobar la indicación «sin azúcar añadido» en las etiquetas de las leches vegetales que compramos en los supermercados.