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El gel de ducha tiene la ventaja de no estar perfumado, y de ser más práctico. Se puede llevar a cualquier parte sin correr riesgos de que se abra en el neceser gracias a su cierre de seguridad. En regla general, el gel de ducha es mucho menos agresivo.

Gracias a un pH cercano al de la epidermis, es un producto que se adapta bien a todos los tipos de piel. Actualmente diferentes tipos de gel de ducha están disponibles en el mercado: relajantes, tonificantes, o exfoliantes. Este tipo de producto irrita poco la piel y la deja muy hidratada.

A pesar de que el gel de ducha es muy práctico, sin embargo presenta algunos inconvenientes. Es más caro, y no siempre está al alcance de todos los bolsillos. A causa de sus componentes, como los agentes anticalcáreos, conservantes, perfumes y otros productos químicos, puede provocar ciertas alergias en algunas personas.

Mujer en la ducha
Mujer en la ducha

Y por estas mismas razones, se le considera como un contaminante para el medioambiente. ¿Seguís con la idea de utilizar un gel de ducha? Optad entonces por los geles biológicos, con el fin de evitar los efectos contaminantes y los riesgos de alergias.

El jabón

El jabón tiene también su lado más práctico. Al presentarse en varios tamaños, se puede llevar en cualquier sitio y a cualquier lugar. A esto se añade que se se presenta con diferentes colores. Generalmente compramos un jabón por su precio más económico. Pero, este producto presenta otras muchas ventajas.

Basta con ver su composición, que normalmente viene descrita en la etiqueta. Generalmente, el jabón es biodegradable. Esta ventaja se debe tener en cuenta si tenemos cierta sensibilidad por el medioambiente.

No obstante, no se debe usar el jabón si tenemos una piel seca. El jabón es más agresivo para la epidermis, y suele deteriorar el film hidrolipídico. También puede que las personas que lo utilizan sufran cierto tipo de reacción cutánea, como enrojecimientos de la piel, o signos de irritación.

Pero si seguís con la idea de comprar un jabón, se debe aplicar una crema nutritiva o una crema hidratante después de cada uso sobre el cuerpo. Vuestra piel se quedará entonces más suave y flexible. Además, impediréis la aparición de enrojecimientos.