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Para evitar el relajamiento cutáneo del pecho, es conveniente tomar una serie de medidas, de ejercicios prácticos y de hábitos de vida que pueden ayudarnos a mantener la firmeza de los senos. Veamos los pasos que se deben seguir de manera cotidiana.

A realizar a diario

Tenerse lo más derecha posible, a lo largo de toda la jornada.

Llevar un sujetador cómodo que no comprima la caja torácica.

Lavar el pecho con agua fría, para tonificar los tejidos de los senos. El efecto vasoconstrictor estimula la microcirculación sanguínea y mejora los intercambios celulares. La piel se tonifica y recupera su papel de sostén natural.

Las más resistentes al frío pueden aplicarse un guante de hielo para redondear la sesión de reafirmación de los tejidos.

Llevar un sujetador especial para deporte cuando se realiza cualquier tipo de actividad deportiva.

Realizar exfoliaciones del busto de manera regular, con el fin de estimular la renovación celular y la circulación sanguínea.

Dormir sobre la espalda y no comprimir el pecho durante la noche.

Lo que no se debe hacer

Todos los movimientos o deporte violentos (aeróbic, ciertos deportes colectivos rudos y ciertas disciplinas atléticas…) y cualquier gesto demasiado dinámico que pueda dañar los tejidos del pecho.

Los baños de sol prolongados sin protección solar.

Llevar pesos de gran importancia.

Los masajes demasiado violentos sobre los senos. Para ayudar a que una crema penetre, se recomienda masajear los pechos con un movimiento circular suave.

Aplastar el pecho llevándose los brazos cruzados hacia adelante.

Los baños calientes prolongados.

Los cambios bruscos de peso corporal.

Una alimentación insuficiente en proteínas.

Hacer ejercicio

Estirad los hombros hacia atrás para dar más tono al busto: con un pecho voluminoso se tiene tendencia a caminar curvadas, y a acentuar el relajamiento de los senos.

Colocar correctamente la espalda.

Haced regularmente movimientos con los brazos por encima de la cabeza con el fin de «remontar» los senos.

Nadar de espalda para trabajar la musculatura de los pectorales y evitar los estilos que dañan el pecho como el crowl y el estilo mariposa.