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Todo el mundo sueña con la eterna juventud. Pero, ¿cómo preservar la piel? Hay que tener cuidado desde el primer momento, es decir, mucho antes de la aparición de los signos de envejecimiento. Es esencial adoptar un estilo de vida saludable. Este es el principio de todo. Luego hay tratamientos para retrasar el envejecimiento de la piel. En primer lugar, tenemos que protegerla de la luz solar directa, con la ropa o con filtros solares.

Muchos protectores solares sólo protegen contra los rayos UVB. Pero para bloquear los UVA se recomienda un producto a base de óxido de zinc y que contenga óxido de titanio. Recordemos que los rayos UVB causan enrojecimiento de la piel, y su debilitamiento. Mientras que los rayos UVA causan un daño profundo en la dermis donde se encuentran el colágeno y la elastina. Se recomienda la protección frecuente contra los rayos del sol.

Hay que evitar el tabaco. El humo del cigarrillo es un factor importante en la formación prematura de arrugas. Además, es importante para el tratamiento de la piel. Limpiar bien dos veces al día la cara con un jabón suave o un tónico limpiador. Secar y aplicar inmediatamente un producto hidratante. Además, siempre es recomendable tener una Piel envejecidabuena dieta rica en frutas y verduras. El aceite de oliva también reduce la oxidación de la oxidación. Finalmente, es importante hacer ejercicio. La actividad física favorece la buena circulación de la sangre, necesaria para el mantenimiento de la piel.

Cómo retrasar el envejecimiento de la piel

Es posible retrasar el envejecimiento de la piel. Evitar el exceso de alcohol, el estrés y la contaminación. El sobrepeso y la delgadez también deben evitarse, ya que cambian la forma de la piel y acentúan su envejecimiento.

Los baños no debe durar más de veinte minutos. Asegúrate de que la temperatura del agua no es superior a 35° C. También hay que tener cuidado con la piel para mantenerla siempre bonita y flexible. La epidermis necesita tres elementos, como el agua. Se deben consumir de uno a dos litros de agua al día. La piel requiere oxígeno, por lo que se debe respirar aire fresco y hacer ejercicio con regularidad.

Por último, se necesita una dieta equilibrada. Esto aporta a la piel todas las sustancias nutritivas que necesita. Lo ideal son los alimentos ricos en antioxidantes como las frutas, verduras, etc. La buena grasa debería proporcionar un 30-35% de la ingesta calórica diaria, como el aceite de oliva o el aceite de sésamo virgen extra, el aguacate, las nueces, el pescado azul como el salmón, las sardinas, la caballa y el atún. Esto permite la renovación celular de la piel, e incluso del cabello y de las uñas.