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El maquillaje viste la cara y la transforma para hacerla más bella. Muchas técnicas permiten afinar el rostro, concretamente el contouring. Muy en boga en los Estados Unidos, esta técnica consiste en redibujar los contornos de la cara.

Esculpir la cara

Adoptado por Beyoncé, Eva Longoria, y Kim Kardashian, el contouring permite trabajar el contorno de la cara jugando con las sombras y las luces. Esta técnica se centra en la nariz, si es muy ancha, en los ojos si son demasiado grandes, en el mentón si está demasiado pronunciado. El contouring afina ciertas zonas del rostro, pero el resultado es muy natural. Es una especie de trampantojo que permite difuminar los pequeños defectos y acentuar los rasgos más destacados. Al ser una técnica bastante larga y laboriosa, conviene reservarla para las grandes ocasiones. Es una excelente alternativa frente a la cirugía estética.

Los accesorios necesarios

Para realizar el contouring, es indispensable tener a mano los accesorios necesarios y un buen kit de maquillaje. Para el maquillaje, hace falta un polvo mate y oscuro para pronunciar los rasgos, un corrector líquido para corregir las pequeñas imperfecciones, un highlighter para aportar luz al rostro, un blush para un efecto radiante y un polvo libre para fijar el conjunto. También os harán falta varios tipos de pinceles: biselado, de dos fibras, para el blush, y para la aplicación del Maquillaje rostrohighlighter y del polvo libre.

La técnica del contouring

La primera etapa consiste en trabajar el tono aplicando un fondo parecido al color de piel natural. Este es el momento de utilizar el corrector para enmascarar las imperfecciones y las manchas. Después, se aplica el polvo oscuro con el pincel blush a nivel de los pómulos, las sienes y la mandíbula. El rostro tendrá así una forma ovalada. Luego se toma del highlighter que se pasa por debajo de los ojo, estirando con el pincel de dos fibras hasta las sienes. Se debe utilizar igualmente este producto sobre la nariz, el mentón y la arcada de las cejas con el fin de iluminar estas zonas. La última etapa consiste en la aplicación del blush. Para un efecto radiante se puede aplicar el blush sobre la zona mas sobresaliente de los pómulos.

Camuflar las ojeras

Esta vez, el objetivo será el de iluminar la mirada. Se comienza por aplicar una sombra de tonos luminosos y nacarados sobre los párpados. Sobre todo, evitar el negro o los colores muy oscuros, puesto que pondrán las ojeras en evidencia. Se extiende suavizando poco a poco, partiendo desde el interior hacia la arcada de las cejas. Luego se aplica un color más claro, pero siempre en los mismos matices de color en las esquinas interiores del ojo. Se puede optar, por ejemplo, por tonos naturales o tonos cercanos al oro. Para acentuar el contraste, se puede usar una máscara sobre las pestañas superiores. Tan sólo queda peinar las cejas antes de comprobar que todo ha quedado impecable.