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La reducción del pecho tiene por objetivos reducir el volumen demasiado importante de las mamas, lo que también se llama hipertrofia mamaria. Esta deformación define el tamaño del pecho, demasiado importante con relación a la morfología de la mujer. Este aspecto demasiado anormal del volumen del pecho conlleva problemas físicos y psicológicos.

Los principios de la reducción mamaria

En las mujeres, la intensidad de la hipertrofia mamaria está graduada, en función del volumen de los senos. La hipertrofia mamaria es de intensidad 0 si el sujeto tiene un pecho normal; sus senos tienen un volumen comprendido entre 200 y 350 cm3. La intensidad de la hipertrofia es moderada si el volumen de los senos está comprendido entre 600 y 800 cm3; bastante importante para un volumen entre 800 y 1000 cm3; y muy importante más allá de los 1000 cm3.

La intervención quirúrgica

La reducción mamaria se hace por cirugía. La intervención se basa en la supresión de excedentes cutáneos la eliminación de una parte de la glándula mamaria. El envoltorio cutáneo se ajusta a la glándula restante, y luego se remodela hasta obtener el volumen y la forma elegidos por la paciente. La operación se termina por la colocación de la aureola y del pezón. La intensidad de la hipertrofia define las técnicas quirúrgicas que se deben realizar.

Mujer desnuda cubriendo el pechoLa reducción mamaria comprende dos técnicas quirúrgicas, a saber la técnica vertical, con dos cicatrices y la técnica del ancla, con tres cicatrices. Para el tratamiento de la hipertrofia y la ptosis moderada, el cirujano utiliza la técnica vertical con dos cicatrices, de las cuales una es redonda, y se realiza alrededor de la aureola, y la otra es vertical, por debajo de la aureola. En esta técnica, las incisiones son más invasivas. La técnica del ancla con tres cicatrices se realiza para el tratamiento de la hipertrofia y la ptosis importantes.

Las cicatrices son de forma redonda alrededor de la aureola, vertical debajo de la aureola y horizontal debajo del surco mamario. La intervención quirúrgica termina colocando unas vendas moldeadoras, a base de bandas elásticas para la sujeción. La cirugía de reducción mamaria se realiza con anestesia general y una hospitalización de 24 horas. La intervención quirúrgica dura entre 2 y 3 horas, en función de la importancia de la hipertrofia.

El postoperatorio de la reducción mamaria

Los dolores postoperatorios pueden sentirse, pero no son ni de fuerte intensidad, ni persistentes. La ingesta de medicamentos analgésicos es suficiente para calmar el dolor. Sin embargo, hasta que la cicatrización esté completa, se tiene una sensación de molestia al levantar los brazos. Por otro lado, se pueden formar equimosis y edemas que irán desapareciendo progresivamente.

En el caso de utilizar hilos de sutura no absorbibles, estos deberán ser retirados entre 15 y 20 días después de la operación. Se prescribe a las pacientes que estén dos semanas de convalecencia antes de retomar sus actividades socioprofesionales habituales. La práctica de deporte no puede realizarse hasta pasados 1 ó 2 meses de la intervención quirúrgica.