• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

Para que una piel esté luminosa, suave y bien nutrida, es indispensable proceder a una buena hidratación. Los cuidados deben tomarse a nivel del rostro y de todo el cuerpo. Tras la ducha, aplicar una crema nutritiva en forma de bálsamo, de manteca o de leche.

Este gesto permite proteger la piel de las agresiones externas, evitando los efectos negativos del rozamiento de la ropa. Los labios y las manos también requieren estar hidratados de forma frecuente. Conviene llevar siempre en el bolso un stick y una crema para las manos.

Igualmente, conviene beber mucha agua y dar prioridad al consumo de frutas y verduras. Es indispensable para tener una bonita tez y una piel luminosa y saludable.

Las ventajas de la gimnasia suave en invierno

En invierno, la pereza está a la orden del día y los kilos de más son los más temidos. Para tonificar y despertar el cuerpo, no hay nada como una gimnasia suave. Esta última es beneficiosa para vuestro organismo y os ayuda a recuperar toda la flexibilidad necesaria.

Body Balance, Yoga, Pilates, Strectching, son algunos ejemplos de las prácticas deportivas Mujer en inviernoque os permitirán recuperar el bienestar y la serenidad. La natación en las piscinas climatizadas está recomendado en período de frío. Una o dos sesiones por semana bastan para preservar una silueta esbelta y equilibrada.

El dermotextil para proteger la piel

El rozamiento de la ropa sobre la piel tiene tendencia a secarla. Es bueno, por lo tanto, optar por tejidos inteligentes y suaves para no fragilizar la epidermis. Los cuellos de cisne o los jerseys de lana que pican están desaconsejados. Más vale decantarse por un look que no provoque la aparición de picores o de enrojecimientos.

Existen además en el mercado unos tejidos adaptados para el invierno, como esos guantes que están compuestos de activos hidratantes o esos shorty o leggings para adelgazar que desprenden minidosis de cafeína para eliminar las grasas.

Cuidados particulares para los labios

La piel de los labios, incluso cuando hace buen tiempo, siempre es frágil, puesto que se trata de una piel fina. Por eso, cuando el frío y el viento se añaden al resto de factores que de hecho se tienen que sufrir en invierno, el resultado puede ser catastrófico.

En efecto, no hay nada más desagradable y poco estético como unos labios agrietados, secos y llenos de piles muertas. Para evitar todo esto, no hay nada más sencillo como hidratar al máximo los labios. Los productos a base de miel y de manteca de karité son los más aconsejables.

Otro consejo muy interesante para aplicar en invierno es el de efectuar con frecuencia una exfoliación, con el fin de que las pieles muertas no favorezcan las grietas de los labios. Para una mejor protección de los labios, se deben favorecer los productos ricos en vitamina E y los productos a base de glicerina. El uso de bálsamos para los labios o cremas labiales os permitirá además, humedecer los labios, una de las causas de que se sequen con el frío.