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El apio es un alimento muy valorizado hoy en día por sus ventajas culinarias, pero también por sus principios terapéuticos. Esta verdura, rica en agua biológica presenta minerales, vitaminas, bioflavonoides, y enzimas que son excelentes para la salud de los riñones. Además, no conviene olvidar que el apio está considerado como uno de los mejores diuréticos vegetales, lo que es esencial para eliminar las sustancias y los residuos que tienen tendencia a acumularse en los riñones y que pueden provocar enfermedades.

Sus beneficios son múltiples y ahora vamos a explicar por qué se debería consumir con mayor frecuencia el apio para obtener una mejor salud general, y sobretodo renal.

El cuidado de los riñones con la ayuda del apio

Muchas personas compran vitaminas en farmacia para cubrir sus carencias que provocan cansancio, dolor de cabeza, retención de agua, y un sistema inmunitario frágil. En realidad, muchos de estos aportes se pueden encontrar en el consumo diario de frutas y de verduras frescas. El apio puede remineralizar el organismo, desintoxicarlo y purificar la sangre. El apio pertenece a la misma familia que el perejil y el hinojo. Se trata de plantas que gracias a su sabor y a sus propiedades, favorece el buen funcionamiento del hígado y de los riñones.

Rama de apio

El apio está formado de agua en su mayor parte, pero las vitaminas y los minerales que contiene hacen de él un alimento medicinal muy interesante.

El apio contiene vitamina B1, B2, B6, B9. También contiene betacarotenos como la provitamina y la vitamina E. El apio se distingue por su contenido en vitamina C, en calcio, zinc, potasio y magnesio.

Conviene saber que el organismo necesita un buen equilibrio entre el sodio y el potasio. Además, conviene evitar el consumo excesivo de sal. Gracias al apio, se puede combatir la retención de agua puesto que contiene tres veces más potasio que sodio.

La importancia de las fibras en la salud de los riñones

Otro dato interesante es que el apio es rico en fibras, lo que es esencial para prevenir el estreñimiento o las dispepsias, pero igualmente para reducir los niveles de colesterol en la sangre y para favorecer el control de la glicemia. Un organismo con altos niveles de colesterol presenta una circulación sanguínea alterada. Si la sangre no circula bien, los riñones deben trabajar más, lo que les impide ser eficaces a largo plazo. El colesterol es algo peligroso que no conviene dejar de lado.

El apio combate las infecciones urinarias

El apio contiene un aceite esencial formado por apiol, limoneno, psoralenos y apiina, así como flavonoides como la apigenina y la luteolina. Esos compuestos tienen las siguientes virtudes:

  • Combate las infecciones de las mucosas de las vías urinarias,
  • las desinflaman,
  • son antioxidantes,
  • y anticancerígenos.

El apio favorece la presión arterial

Para disfrutar de una mejor salud renal, conviene controlar dos factores: el colesterol y la presión arterial. El apio nos ayuda a equilibrar el colesterol y permite controlar la hipertensión. El apio dispone de bioelementos capaces de bloquear la actividad de la enzima productora de catecolaminas que aumentan la tensión arterial. Si se consumen 2 ramas de apio, se consigue reducir la hipertensión.