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Un estudio ha demostrado que el 68% de los días de ausencia al trabajo eran debidos a dolores de espalda, y que el 7,4% de los trabajadores estaba afectado. La silla debe absolutamente ser el mejor compañero en la oficina, y debe ser fácil y acogedora para la morfología de cada trabajador.

 Los médicos lo dicen con claridad, la posición sentada está lejos de ser un beneficio para la salud. Por tanto, es importante mantenerse recto para despejar las vías respiratorias, y oxigenar la sangre. Una mala postura en el trabajo es una fuente de dolores de cabeza, de tensiones musculares, pero sobre todo, de dolores en la espalda.

 Por esta razón, las sillas de oficina deben convertirse en vuestro mejor aliado, pero también pueden ser vuestro peor enemigo, por esta razón conviene saber adaptarla perfectamente a la forma de cada persona. 

Silla oficina

Razones para escoger una silla correcta

A la hora de montar un despacho, la elección de las sillas reviste una importancia fundamental. En efecto, los trabajadores van a pasar una gran parte de su día de trabajo sentados. Una mala silla corre el riesgo de provocar problemas de salud. Pensemos, por ejemplo, en la tendinitis de la muñeca o en los microtraumatismos repetidos, en los problemas de espalda y de nuca, etcétera. La importancia de una buena silla puede difícilmente ser algo que no se estime lo suficiente.

En el mercado encontramos una amplia gama de sillas ergonómicas para despachos, de forma que conviene siempre hacer la mejor elección. Hoy presentamos cinco consejos muy concretos a la hora de escoger la silla de despacho ergonómica ideal.

Una buena silla de oficina ergonómica debe seguir los movimientos del usuario, y por lo tanto debe poder desplazarse. Una buena silla de despacho ergonómica debe poder ser regulable en altura, porque todos los colaboradores no miden lo mismo. Conviene escoger escrupulosamente el respaldo, cuanto más movible sea, menor será la carga sobre la espalda. El entorno se debe adaptar a la silla, la mesa de despacho no puede ser demasiado baja, la pantalla del ordenador no puede estar colocada a una altura demasiado alta. La elección del cojín es igualmente importante, debe ser un cojín suficientemente grueso que absorba las fuerzas de compresión ejercidas sobre los glúteos.

Sillones de oficina

¿Por qué hay que conceder tanta importancia a la calidad de una silla?

 La respuesta a esta pregunta es evidente, una buena postura sentado es importante si se desea evitar problemas a nivel de la espalda, de los hombros o de la nuca. En efecto, estos problemas se traducen normalmente por una menor eficacia en el trabajo. Una consecuencia directa de una mala postura es, por ejemplo, que muchas personas terminan sufriendo una tendinitis en la muñeca, una afección, que en el peor de los casos, puede desembocar en una incapacidad para el trabajo.

Por otro lado, los problemas de espalda y de nuca son normalmente el resultado de la vida sedentaria de los trabajadores de la oficina, pasando muchas horas sentados. Una mala postura puede provocar graves problemas de espalda y de nuca. Por consiguiente, es importante poder disponer de una silla de oficina ergonómica que garantice una posición sentada óptima.

Sillas ergonómicas

La postura correcta

Normalmente, no se tiene en cuenta el hecho de que nuestra postura a la hora de estar sentados puede variar de pasiva a activa o al contrario. Por esta razón es igualmente importante que la posición de la silla del despacho se pueda adaptar.

Un error frecuente consiste en comprar una silla que sea demasiado grande o demasiado ancha. La consecuencia es que el trabajador se sienta mal sobre la silla, lo que una vez más, corre el riesgo de provocar graves problemas de salud. Por supuesto, una buena silla de oficina ergonómica no debe ser demasiado pesada. En efecto, se debe poder desplazar fácilmente con el fin de que el riesgo de no hacerse daño en los riñones al darse la vuelta, se limite al máximo.