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Todo es cuestión de gustos, de eso no cabe ninguna duda, es por ello que algo que parece tan insignificante como poner alfombras en el comedor, sea en realidad, una duda existencial para muchas mujeres a la hora de decorar su casa.

Las alfombras grandes decorativas son una de las últimas apuestas en lo que decoración del hogar se refiere.  Este tipo de elemento decorativo, en apariencia sin ningún tipo de utilidad más allá de la de alegrar nuestra vista, tiene muchas más ventajas de las que nos creemos.

Lo más común es poner la alfombra justo debajo de la mesita del comedor, tocando el sofá. Si se sabe elegir bien los colores, el hecho de tener una alfombra bonita puede dar algo de vida y alegría al comedor. Una alfombra da estilo, además de ser de buen gusto y ayuda a que la gente se quede alucinada cuando entra en tu casa y la ve.

Alfombras decorativas hay muchas y de muchos tipos y colores: las hay de colores crema y pastel, que son ideales para suelos oscuros y que no llaman excesivamente la atención; las hay de colores chillones y estridentes, que dan la nota de una manera algo exagerada y por último las hay de colores básicos, que suelen quedar de fábula si el resto de objetos decorativos tienen su misma gama de color.

Además. la posición de una alfombra grande justamente en este sitio es ideal ya que permite, entre muchas otras cosas, dejar las zapatillas a un lado y poder ir descalzo. El hecho de ir descalzo por casa es uno de los grandes placeres de la vida y es por ello que una alfombra suave y esponjosa puede ser un gran elemento de descanso.

No puedes olvidar también que las alfombras en el comedor tienen cierto toque exótico que muchas veces olvidamos, al fin y al cabo las alfombras pueden remitirnos a ciertos toques árabes entrañables.

Si siempre has querido ser original y tener algún objeto original en casa, no puedes olvidar de tener una de estas alfombras en el comedor, ya verás como te encantará.