• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

El término quemador de grasa se utiliza para designar a todos los complementos alimenticios que aumentan el metabolismo de las grasas o de la quema de energía, reduciendo la absorción de lípidos o de glúcidos de los alimentos, aumentando la pérdida de peso, la oxidación de las grasas durante un ejercicio físico, o cualquier otra cosa que provoque, a corto o largo plazo, un aumento de la lipólisis, una reducción del apetito, o una limitación de la absorción de las grasas.

Los complementos quemagrasas más populares son la cafeína, la carnitina, el té verde, el ácido linoleico conjugado, la taurina, etcétera. También existen, pero son menos conocidos, la efedrina procedente de la planta efedra, la capsaicina que reduce el apetito, o el clembuterol.

En este artículo pretendemos presentar los diferentes tipos de quemadores de grasa con sus principios de funcionamiento, y los principales complementos al detalle.

Eliminar gras

Los termogénicos

Los termogénicos son complementos que ayudan literalmente a quemar la grasa. Son eficaces para eliminar la grasa almacenada en el tejido adiposo. La energía resultante de la termogénesis se puede utilizar para garantizar un trabajo muscular o para aumentar la temperatura interna del cuerpo. La cafeína es el complemento más conocido dentro de esta categoría.

Los estimulantes

La cafeína, la efedrina y la efedra son ingredientes estimulantes muy extendidos entre la mayoría de los quemadores de grasa. La efedrina y la efedra están prohibidos en algunos países.

Estos estimulantes que aumentan la vigilancia pueden tener efectos secundarios en ciertas personas, nerviosismo, palpitaciones, problemas digestivos, etcétera.

Los bloqueadores de glúcidos

Los bloqueadores de glúcidos contienen ingredientes que impiden el funcionamiento de ciertas enzimas digestivas, aquellas cuya función es la de descomponer los glúcidos en azúcar simple. De esta forma, los glúcidos que se ingieren no pueden ser asimilados por el hecho de su gran tamaño. El aporte calórico y la secreción de insulina se ven reducidos.

Estos bloqueadores contienen extracto de judía blanca que contienen una sustancia que permite reducir la digestión, y por tanto la absorción de almidón.

Esto quiere decir que si se comen muchos caramelos u otras fuentes de azúcares simples, este complemento no tendrá efecto. Será eficaz con alimentos como el pan, la patata, la pasta, etcétera.

El principal inconveniente de estos bloqueadores de glúcidos es la producción de gas en gran cantidad, provocando hinchazón y dolores abdominales. Esto es debido al hecho de que existen bacterias presentes en el colon, que fermentan el exceso de glúcidos.

Otro efecto secundario, la bajada de glicemia, y por tanto la bajada de energía que puede provocar cierto malestar. Por estas razones, se recomienda pedir opinión a un médico antes de comenzar a ingerir este tipo de complemento o de medicamento.

Los bloqueadores de lípidos

Con el mismo principio que los bloqueadores de glúcidos, pero esta vez se trata de los lípidos que presentan un límite en cuanto a su asimilación. Uno de los ingredientes principales de estos bloqueadores de grasa es el chitosán.

El chitosán tiene la capacidad de combinarse químicamente con los lípidos, hasta 15 veces su propio peso. Esta macromolécula no puede ser metabolizada, los lípidos no se asimilan por el organismo, y por tanto se eliminan a través de las heces.