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Antes de definir los colores susceptibles de realzar vuestro look, conviene saber con qué perfil se corresponde. Existen en efecto cuatros grandes perfiles que corresponden a los nombres de las estaciones. Para conocer aquél al que se pertenece, conviene llevar cuatros estolas o trozos de tejido de los siguientes colores: crudo, rosa pálido, naranja y fucsia. Después de haberos puesto una camiseta blanca, debéis colocaros delante de un espejo y presentar cada estola junto a la cara.

Sois «primavera» si el rosa pálido tiene tendencia a daros un mejor aspecto de cara y a rejuveneceros, y si el naranja os ofrece un tono fresco. Seréis «verano» si la estola cruda suaviza la tez y que el fucsia borra las arrugas. El perfil «otoño» corresponde a aquéllas para quienes la estola naranja produce un efecto embellecedor del rostro. Finalmente, las que parecerán más jóvenes junto a la estola fucsia, serán «invierno».

A cada perfil un color de ropa

Cuando se es «invierno», se recomienda llevar el azul con el fin de realzar la tez. Conviene dar prioridad al azul marino que es muy tendencia. Por el contrario, se recomienda el verde botella, así como los tonos rojos no anaranjados, desde el burdeos al frambuesa. La combinación negro y blanco corresponde igualmente a este perfil. El perfil «otoño», por su lado, será realzado gracias a una ropa de color bosque en pleno otoño, como el verde hoja, el naranja y el amarillo intenso.

Estilo-semanaLos perfiles verano y primavera se ven realzados con ropa de color clara. Cuando se es «verano» se puede llevar un rosa ceniza, un azul claro y casi todos los matices del verde, pero también el rojo vino. Los colores tierra y las gamas de marrón, así como el azul eléctrico, el amarillo dorado y el rojo, son perfectos para un perfil «primavera».

Encanto y equilibrio

Las tonalidades de esta primavera son ideales para encontrar cierto equilibrio. Esto se concreta en un conjunto de colores vivos y neutros, autorizando unas combinaciones inéditas y auténticas. Estas combinaciones son fáciles de llevar y se adaptan a todas las circunstancias. Además, ofrecen a las mujeres un instrumento de seducción eficaz.

Por esta razón, el verde es la tonalidad indispensable de la primavera y el verano. Algunas variaciones de este color están muy en boga, para adaptarse a los estados de ánimo y a los diferentes estilos.

No cabe duda de que el color es un elemento esencial en cualquier estado de la moda, y especialmente en los meses de primavera y de verano. El color por sí mismo no dice nada si no tiene en cuenta el perfil particular de cada piel y de cada mujer. Una mala combinación, por muy seductor que parezca un color, puede jugarnos una mala pasada. Por esta razón resulta indispensable saber casar correctamente el color de la ropa con el tono de la tez. Este verano es el momento ideal para atreverse con colores diferentes, y darle al look estival un toque más rompedor.