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Una de las rutinas que con frecuencia se pospone para otro momento es el orden en el armario. Uno de los motivos por los que esta labor puede dar pereza es porque el orden no suele durar demasiado tiempo. Sin embargo, la tarea de colocar las prendas de ropa en el armario siguiendo el criterio práctico de diferenciar por color, tipo de prenda, o estilo de ropa, es un plan de entretenimiento perfecto para un domingo de otoño. Puedes poner música de fondo. Y concentrarte en tus estilismos. En este artículo te damos buenas razones para poner el armario en orden.

Una de las razones por las que debes dar el paso es porque encontrarás alguna joya que habías olvidado por completo. Es decir, alguna prenda que te gusta. Y a la que no has dado mucho uso últimamente. Sentirás que la vuelves a estrenar de nuevo.

Motivos para alimentar el orden

Además, un armario ordenado es sinónimo de gestión del tiempo. Puesto que te resultará más fácil localizar en un simple golpe visual las prendas. Por tanto, te resultará más fácil seleccionar los looks de oficina cada mañana para ir al trabajo.

Buenas razones para poner el armario en orden

Desde el punto de vista estético, un armario ordenado también aporta una belleza extra a la habitación. Suma perfección a la decoración de una estancia. Proyecta una imagen de bienestar.

Pero además, el orden en el armario también es una forma básica de incrementar el espacio. Cada cosa está en su sitio. Por el contrario, el desorden aporta esa desagradable sensación de que ya no cabe nada más en los cajones. Si con frecuencia realizas esta rutina de poner en orden tu ropa también te será más sencillo identificar posibles necesidades. Por ejemplo, tener que actualizar algunas de las perchas de las faldas.

Poner orden también es una rutina básica para potenciar la funcionalidad y desterrar del fondo de armario esas prendas que ya no te sirven por talla. Porque están estropeadas o porque, directamente, no te gustan. En el caso de la ropa que no te sirve pero está cuidada y en buen estado, puedes realizar una buena causa al donarla a una entidad de ayuda social.

Esta rutina tan sencilla para la que no se requiere un alto nivel de concentración es perfecta para dejar los problemas de lado. Mientras te concentras en una ocupación entretenida y gratificante. Ya que, sin duda, el resultado final de tener un armario cuidado no solo por fuera sino también por dentro, aporta una gran satisfacción.

Además de todo lo dicho, con un armario en perfecto estado de revista, también creas unas condiciones ideales para el cuidado de las prendas. Un cuidado que repercute en el óptimo mantenimiento de las tendencias de moda. Es decir, las prendas se arrugan menos cuando están bien colocadas. Y el tejido también conserva su calidad original.

Si te acostumbras a incrementar el orden en tu armario, lo harás como un hábito natural. Así cada vez te costará menos esfuerzo mantener cada prenda en su sitio.