No cabe duda que el buen tiempo es la estación ideal para recuperar la forma, pero lo mismo puede ocurrir en cualquier otra época del año, incluso en otoño o en invierno. Ciertamente se trata de la ocasión para perder peso y presentar un vientre plano. Para reafirmar la silueta y recuperar el peso ideal, hoy presentamos una serie de ejercicios de tonificación. Basta con realizar algunos minutos de ejercicio al día para que los resultados sean visibles en muy poco tiempo.

Tonificar el cuerpo

La tonificación del cuerpo es un conjunto de ejercicios de base en diferentes programas de entrenamiento. Esta técnica permite reforzar en profundidad los músculos abdominales de forma duradera. Por otro lado, conviene saber que la eficacia del movimiento depende de la importancia del cansancio muscular. Fortalecimiento y tonificación del cuerpo actúan principalmente en los músculos situados a nivel del tronco, las lumbares, los oblicuos y dorsales y el transversal. Esta práctica permite recuperar un vientre plano, pero igualmente evitar daños en la espalda gracias a una mejor sujeción.

Idealmente, cada ejercicio de tonificación debe realizarse en 5 series de 30 segundos a un minuto. Se aconseja mantener una recuperación de 30 segundos entre cada movimiento. Los ejercicios se deben realizar por la mañana preferentemente, de dos a tres veces por semana para mejorar los rendimientos.

Abdominales

El vacuum

El vacuum es un ejercicio a la vez sencillo y eficaz, que se puede efectuar en cualquier parte, incluso en la oficina. Se puede hacer estando de pie o tumbado en el suelo. Para obtener un vientre plano, estos ejercicios son de lo más prácticos.

Se trata de flexionar las piernas a 90 grados y cruzar los brazos por detrás de la nuca. Se infla el estómago inspirando profundamente. Se expira después metiendo el estómago. Hay que meter más el estómago bloqueando la respiración. Esta posición se mantiene durante 10 segundos y luego se relaja. Conviene hacer este ejercicio 5 veces seguidas.

También se puede practicar sentados sobre una silla. Al cabo de varios segundos, se puede optar por una variante, extendiendo una pierna hacia delante durante 10 segundos, y luego la otra. También es posible despegar las piernas y los brazos para que solo la espalda toque el suelo.

La tonificación lateral

Tumbados sobre el suelo hay que colocarse de lado apoyándose en el suelo con el antebrazo y los tobillos. Este ejercicio alinea los hombros y las caderas para que todo el cuerpo se tonifique sin que la pelvis toque el suelo. Se mantiene esta posición durante 20 segundos respirando suavemente antes de cambiar de lado.

Para variar el ejercicio, se pueden extender los brazos hacia el cielo. Esto crea todavía mayor tensión sobre los músculos del tronco. Conviene repetir estos movimientos de dos a tres veces a lo largo de los entrenamientos.

La tonificación frontal

Hay que tumbarse sobre el vientre y subir el cuerpo apoyándose únicamente sobre los antebrazos y la punta de los pies. El cuerpo se tonifica cuando está completamente alineados la cabeza, la columna vertebral, los glúteos y las piernas. Conviene mantener esta posición de tonificación durante 20 segundos como mínimo.

Luego se puede despegar alguna de las puntas de los pies para una mayor eficacia. Conviene tener cuidado para que el cuerpo no se curve a lo largo de esta variante. Hay que relajar y volver a comenzar el ejercicio de dos a tres veces seguidas.

La tonificación corporal es el mejor medio de obtener unos bonitos abdominales en muy poco tiempo. No es necesario ningún material específico, y la falta de tiempo no es una excusa, puesto que 10 minutos al día son suficientes. También se puede aprovechar el descanso en la oficina. Para mayor eficacia, conviene ajustar el régimen alimenticio, priorizando las frutas y verduras, y beber cada día un litro de agua como mínimo.